
Entre las acciones destacan la certificación de ruido submarino para su flota eléctrica y la evaluación de tecnologías robóticas para la limpieza de cascos.
Santiago, 12 agosto 2026. SAAM presentó su nuevo Plan de Biodiversidad. Esta iniciativa actualiza la Política Ambiental de la compañía, integrando formalmente la conservación y el uso sostenible de los servicios ecosistémicos a su modelo operacional y robusteciendo la gestión de áreas críticas cercanas a nuestras operaciones de remolcadores.
«Con este plan estamos traduciendo nuestros compromisos de sostenibilidad en una hoja de ruta con acciones medibles y aplicadas a la operación. Nuestro objetivo es ser el mejor socio para nuestros clientes y eso también pasa por cómo asumimos con proactividad y liderazgo nuestra responsabilidad frente al entorno», dijo la gerente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de SAAM, Mayra Kohler.
El desarrollo de este programa identificó temas relevantes para la operación —entre ellas ruido submarino, emisiones, bioincrustación y cercanía a áreas protegidas— y las vincula a medidas concretas, como certificación de ruido en flota eléctrica, chequeos anuales en un radio de cinco millas náuticas, evaluación de recubrimientos especiales para evitar la adhesión de especies marinas y limpieza robótica de cascos. Además, incluye capacitaciones para los equipos, de modo de integrar este compromiso en todos los niveles de la compañía.
“No partimos de cero: este plan recoge y proyecta avances que ya estamos impulsando en distintos países, como las medidas para proteger a las ballenas frente a colisiones y perturbaciones con embarcaciones, la investigación de rutas migratorias de fauna marina, la siembra de manglares y limpieza de playas; y el uso de energía eléctrica en tierra para disminuir emisiones”, agregó Kohler.
Un hito reciente en esta materia es la obtención de la certificación internacional “Underwater Radiated Noise” (Ruido Radiado Submarino) para el remolcador eléctrico CDG, que opera en Canadá. El reconocimiento, otorgado por Lloyd’s Register, valida el cumplimiento de estándares para reducir el ruido radiado bajo el agua, acreditando un menor impacto acústico y contribuyendo a la protección del ecosistema marino, especialmente de los mamíferos presentes en zonas costeras. Esta experiencia también se replicará en Chile con el remolcador eléctrico Trapananda.





